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POSGUERRA Y VANGUARDIA

 

Con la presentación en 1950 del Aurelia, concebido por Vittorio Jano, Lancia atrajo

las miradas de toda la industria automovilística: primero con admiración, mas tarde

intentando imitarlo. Tras unas horas al volante del B 20... comprendemos porqué.

 

Lancia tiene ya mas de ¡100 años!. El Aurelia, un hito importante en la historia de la casa

turinesa (y del automovilismo en general) apareció en 1950 pero nadie adivinaría su edad:

58 años, la misma que un Renault Fragata, por ejemplo. Su carrocería, sobre todo en la

versión Coupe, denominada B 20, fue uno de los primeros logros del estilo “ponton”, que

integra las aletas en el volumen general algo que no era entonces tan evidente. Pensemos

que el Citroen 11 ligero tenía por delante una larga carrera (hasta 1958) y no digamos el 2

cv o el Escarabajo. Esa innovadora línea es obra de Felice Mario Boano, un joven estilista

que fundará después su propia oficina, pero Pininfarina le dará los últimos retoques antes

de el inicio de la producción, de ahí los errores en la atribución de su paternidad.

1951… para situar mejor en el tiempo esa forma simple y agresiva, pensemos en las rutas

que recorría. En general, carreteras vacías y con muy mal firme, en las que los carromatos

eran mas frecuentes que los automóviles, sobre todo en Italia. Recordemos “La Strada” de 

Federico Fellini (1954) y comprenderemos hasta que punto el Aurelia B 20 representaba la

vanguardia, el mundo nuevo resurgiendo de las ruinas, el estilo de vida de la alta sociedad

aficionada a los viajes y a la posesión de vehículos de elite. Sobra decir que los pequeños

Fiat Topolino que llenaban Turin no eran mas que “chicanes” móviles para los 118 cv de un 

B 20 en buenas manos. Y que, con 185 km/h (reales) de velocidad máxima, sus dichosos

propietarios no se encontraban con rivales a su altura en cualquier esquina.

 

CARACTERISTICAS 

Si los Lancia son actualmente unos automóviles respetados se lo deben en parte a sus

antepasados y sobre todo al Aurelia, un coche de vanguardia: 4 ruedas independientes,

motor V6, caja de cambios en el puente trasero con frenos in-board, carrocería ligera y

aerodinámica, el nuevo Lancia mostraba el camino. Lanzado en 1950 como una Berlina

de 1754 cc, el Aurelia B 10 disponía solo de 56 cv. Pero el B 20, versión Coupe surgida

un año mas tarde, tenia 1991 cc y rendía 75 cv (80 cv en la Serie 2, 1952). Y la Serie 3

(1953) con un nuevo aumento de cilindrada (2451 cc) tiene ya una potencia respetable,

al nivel de un Gran Turismo: 118 cv. De hecho Lancia los prepara para la competición y

los B 20 pueden presumir de victorias en la Targa Florio (1952, 1º absoluto) Montecarlo

(1954, 1º absoluto) y Le Mans (1951, 1º de su clase).

Pero a partir de la Serie 4 (1954) el B 20 se aburguesa, adoptando un eje trasero De Dion,

carrocerías mas pesadas y motores... menos potentes (S5 y S6, 112 cv). Solo el precioso

Spider (1954, llamado America porque fue creado para ese mercado) conserva la potencia

original, pero los posteriores Cabriolet (con cristales descendentes y techo duro opcional)

comparten la bajada de potencia con los Coupes contemporáneos. Eso si, ¡por fin!, llevan

definitivamente volante a la izquierda y la palanca de cambios en el piso (como el Spider).

Porque los demás Aurelia (como muchos automóviles de esa época) venían casi siempre

(80%) con volante a la derecha y el cambio junto a el, aunque algunos accesoristas (Nardi

por ejemplo) se ofrecían a instalárselo en el suelo.

 

AL VOLANTE

La lana de los asientos del B 20 es bastante acogedora y un pequeño brazo central surge

del asiento del pasajero y ofrece un plus de confort.. al conductor. La escasa altura de las

ventanas deja entrar justo la luz necesaria, y el ambiente a bordo es sobrio y sin adornos.

Solo los fumadores descubrirán (felices) que los pequeños ceniceros empotrados tienen

vida: apretando un botón, un resorte los hace salir instantáneamente. Y la parte superior

del salpicadero, en chapa pintada, tienen 2 pequeñas jorobas donde encajan los relojes:

a la izquierda el taquímetro graduado hasta 220 y a la derecha el cuentavueltas en el que

una barra roja limita el régimen máximo a 5.300 rpm. La cosa promete. Para empezar, la

ceremonia de arranque sigue siendo sorprendente. Al girar la llave (en el tablero, no en el

volante) se encienden los testigos de la presión de aceite y de la bomba de gasolina. Una

leve presión y despertamos el V6 un cuarto de vuelta y el ruido se eleva. Por desgracia (si

no estamos en Inglaterra) el volante esta a la derecha, el cambio es mediante palanca en

el volante y el piñón de la 1ª, sin sincronizar, tiene los dientes rectos, lo que nos condena

a un fuerte zumbido en los primeros metros.

Y en los siguientes pese a su modernidad, el B20 exige un reciclaje si solo hemos llevado

deportivos actuales pero no es nuestro enemigo, ni mucho menos: los gestos que impone

son amplios y relajados pero justos y la dirección, algo pesada en las maniobras, luego es

asombrosa, girando rápido y con gran precisión. Y la suspensión es bastante moderna: 4

ruedas independientes y muy bien guiadas en sus desplazamientos, nos proporcionan un

equilibrio perfecto en cualquier circunstancia. Inútil arquearse sobre el gran volante, a la

vista de un bache o de un badén, el Aurelia mantiene la trayectoria y amortigua fácilmente

cualquier intento de rebote. Y el logrado equilibrio de masas (caja de cambios trasera con

tambores acoplados) evita cualquier inercia. Preciso, homogéneo, el B 20 enfila las curvas

con placer, serenidad y una tremenda eficacia y, relajados,... podemos disfrutar del motor,

que responde con brío y flexibilidad. El cambio aspira con agradable precisión la marcha

superior y nada nos impide aplastar el acelerador, realizando cruceros de 130 km/h a mas

de 3.000 rpm con un gran confort. En este Gran Turismo “a la italiana” solo la edad de los

frenos (de tambor) nos frena. Se calientan pronto, si, pero también se enfrían muy rápido,

y los sentimos vivir kilómetro a kilómetro, aprendiendo a mimarlos, a reservarlos para una

emergencia: son... las reglas del juego.

Respetándolas, adquirimos pronto confianza y disfrutamos el viaje como debió hacerlo su

propietario original. No nos extrañaría ver como la amplia nacional por la que circulamos,

atascada de señales, se transforma bajo nuestras ruedas en una estrecha tira de asfalto

rodeada de árboles, ni encontrarnos un paso a nivel que atraviesa una implacable y negra

locomotora seguida por su humo blanco, ni escuchar, cuando desplegamos la antena y

conectamos la radio (Autovox y de válvulas), los últimos éxitos del gran…. Duke Ellington.

La densidad de la nostalgia que sentimos (o no) cuando tenemos la suerte de pasar unas

horas al volante de un gran clásico, nos da la medida exacta de su valor. Y esa nostalgia

no depende solo de su edad. Unos hombres que amaban viajar y conducir han pasado por

aquí antes que nosotros, elaborando ese automóvil según sus gustos. Y esos gustos son

muy próximos a los nuestros, los preceden, los precisan. A  través del tiempo, el Aurelia

B 20 nos trae el recuerdo de sus (enamorados) ingenieros.

 

COMPRAR UNO
Las Berlinas, abundantes, tienen precios “abordables” (18.000 €), pero los Coupes pueden

alcanzar los 70.000 (series 3 y 4 mas potentes) y no suelen bajar de los 35.000. Aun mas

caro es el Cabriolet (escaso) que alcanza los 100.000 €, y el Spider (escaso y… precioso)

que puede superar fácilmente los 200.000 € .

Para todos, salvo el Cabriolet, el problema es el volante, que suele estar a la derecha

(80%). Y hasta hace poco también lo eran los repuestos, pero los Clubs, abundantes y

muy activos, han impulsado su refabricación. En cualquier caso, cuiden la transmisión,

común a todos y por tanto insuficiente… en los mas potentes.

 

CONCLUSION
El Aurelia B 20, clásico y innovador, refinado y discreto, eficaz y pensado hasta el

ultimo detalle, no es el resultado de un estudio de mercado, sino la clara expresión

de una forma de ver, de amar los automóviles, los viajes, el mundo. Un gran coche.

 

PRODUCCION                                                                    
AURELIA BERLINA B 10/12/21/22 (1950-1955) : 12.705 ej.

AURELIA COUPE B 20 (1951-1958) :                     3.871 ej.

AURELIA SPIDER B 24 (1954-1955) :                        240 ej.

AURELIA CABRIOLET B 24 (1956-1958) :                 521 ej.

TOTAL :                                                                 17.337 ej.

 

Texto: JR                                                                   VIDEO  >

 

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LIBROS RECOMENDADOS

 

BIEN

“Primer” V6

Prestaciones

Línea “pontón”

Chasis muy “moderno”

Gran Turismo (Coupe)

Precio (Berlina)

 

MAL

Precio (Spider)

Pocos con volante a la izquierda

Frenos

 

© www.clasicosydeportivos.es 

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LANCIA

AURELIA
(1950 - 1958)

 

LANCIA AURELIA B 20 S3

MOTOR

Tipo: V6 a 60º Longitudinal delantero

Cilindrada: 2451 cm3

Potencia: 118 cv a 5300 rpm

Par: 18,5 mkg a 3500 rpm

Transmisión: Trasera 4 velocidades

CHASIS

Dirección: Tornillo sin fin

Suspensión D/T: Independiente

Frenos D/T: Tambor

Neumáticos D/T: 165x400

DIMENSIONES

Largo-Ancho-Alto: 4,29-1,78-1,31m

Peso: 1100 kg

Peso/Potencia: 9,32 kg/cv

PRESTACIONES

Velocidad máxima: 185 km/h

0-1000 m: 31”9

PRECIO

70.000   (21/12/2009)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Cuatro ruedas independientes, caja de cambios acoplada al diferencial, frenos in-board, el Aurelia era… vanguardista.

 

 

 

 

 

 

 

 

Primer V6 fabricado en gran serie, el motor del Aurelia es obra del joven ingeniero Francesco De Virgilio.

 

 

 

 

 

 

 

1º en Montecarlo, en la Targa Florio, en Le Mans (en su clase), el B 20 venció a coches  mas potentes.  ¡Que chasis!.

 

 

 

 

 

 

 

El maravilloso B 24 Spider America diseñado por Pininfarina es escaso y su valor puede superar los 200.000 .

 

 

 

 

 

 

A partir de 1954 la suspensión trasera independiente fue reemplazada por un eje De Dion y unas arcaicas ballestas.

 

 

 

 

 

 

 

El primer Aurelia fue la Berlina B10, con mas distancia entre ejes que el Coupe B20 y menos... potente (de 56 a 90 cv).

 

 

 

 

 

 

 

Auto-Resources's 1965 MINI Cooper

 

En el B 20 lo habitual es el volante a la derecha. Cuando esta a la izquierda se denomina B 20 S (S por “sinistra”).

 

 

 

 

 

CLASICOS y
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