INSUPERABLE

 

A mi amigo le va bien y como conductor ha conseguido realizar su sueño. El otro día

en la autopista (alemana, por supuesto) confirmaba su superioridad (automovilística

y social, ¿o no es lo mismo?) a golpes de acelerador (180, 200, 220 km/h….) dejando

detrás, muy lejos, no solo al que podía, sino incluso al que debía, en el mejor de los

casos, haber sido. El miedo, me dijo, es para los otros: los indecisos, los tímidos, los

fracasados, y pisando el acelerador (...240 km/h) se quedan detrás, se esfuman.

 

Entonces, brotando literalmente de la placa de cemento donde terminaba la gran curva que

acabábamos de tomar, el otro, tan desconocido como rápido, irrumpió en nuestro retrovisor

deslumbrándonos con sus faros y, sin darnos tiempo a pensar, nos paso a mas de 300 y se

perdió en el horizonte, con la indiferencia de los que están de paso, de los que sobrevuelan

la realidad con la alegre seguridad que da una cuenta corriente inagotable.

El otro conducía un McLaren y la pregunta era inevitable: ¿por qué yo no?. Iba a responder

lo obvio (por diez millones de razones que es lo que vale en € un F1) pero en vez de eso le

dije: voy a intentar probarlo y cuando lo publique podrás leerlo. Y aquí esta, acompáñenme,

vengan conmigo a probar un coche capaz de superar los... ¡350 km/h!.


CARACTERISTICAS 

Dicen que la idea se le ocurrió a Gordon Murray, ingeniero jefe de McLaren y responsable

de sus victorias en los campeonatos de F1 de 1988, 89, 90 y 91, esperando un vuelo en el

aeropuerto de Milán: construir “EL” deportivo definitivo, el mas rápido, estable y bello, por

supuesto, pero también cómodo, habitable y fácil de conducir. Debía tener el motor central

(para el comportamiento) atmosférico de mas de 600 cv (para las prestaciones) y montarse

en un chasis-carrocería compacto y muy ligero: menos de 1.000 kg (para la agilidad).  

El objetivo era tan ambicioso que Ron Dennis, patrón de la marca,..¡lo acepto!, sin limite de

costo y con un precio de venta al publico consecuente: 1 M $. No era para menos:chasis y

carrocería de carbono, carter seco de magnesio, aislamiento del capot con laminas de oro...

la ligereza salió cara, y eso que implicó el descarte de algunos accesorios con el mismo fin:

nada de ABS, ni dirección o frenos asistidos, aunque si aire acondicionado y una fantástica

cadena Hi-Fi. Pero Murray exigió a Kenwood reducir su peso de 17 kg… a la mitad.

Pero la pieza clave del F1 (gran nombre, por cierto) era su motor, un V12 concebido por su

colega Paul Rosche (de BMW Motorsport) con el que ya había realizado algunos Brabham

de antología. Compacto (60 cm) y ligero (266 kg) pero de gran cilindrada (6.064 cm3) logra

un rendimiento excepcional (100,51 cv/l) gracias al recurso a una distribución variable, dos

inyectores por cilindro y un volante de motor ligero. Respuesta instantánea, amplio margen

de utilización, dispone de 54 mkg desde 1.500 rpm y culmina en 610 cv a 7.400.

Queda la carrocería que nos sorprende... por su discreción, debida tanto a su compacidad

como a la falta de apéndices aerodinámicos y al diseño de Peter Stevens, sobrio y curvado,

en el que hasta la toma de aire del techo que corre como una espina dorsal hacia el motor

se integra discretamente.¿Cómo logra entonces el apoyo preciso para mantenerse pegado

al suelo a mas de 300 km/h?. Hay un alerón retractil, cierto, pero lo esencial son los bajos

del automóvil que potencian el efecto suelo sin renunciar a un buen Cx: 0,32.

 

AL VOLANTE

En las calles de Londres, plagadas de superdeportivos árabes (Bugatti, Lamborghini…) el

F1 pasa casi desapercibido. Mejor así: un coche de su clase no precisa demostrar nada y

su discreción lo sitúa al margen de las modas (después de el…. ¡que podríamos comprar!).

En cambio para el que entra por primera vez la sorpresa debe ser mayúscula, no ya por las

puertas tipo alas de mariposa, sino por la disposición de las banquetas con la del conductor

y el volante en el centro y las otras dos a ambos lados y algo retrasadas para los pasajeros.

Una idea genial ¡inspirada en los monoplazas! y a la que te acostumbras pronto, porque su

visibilidad es excelente, salvo hacia detrás (aunque hay dos retrovisores interiores) y en los

adelantamientos (pero eso será luego compensado... ¡porque duran poco!).

Y es que desde la primera aceleración la película se acelera (0-100 en 3”3) y es mejor salir

de la ciudad y buscar un circuito si queremos conservar el carnet. El de Chobham (Surrey)

es perfecto, con una larga línea recta, otra mas corta, una amplia curva peraltada y varios

virajes en zigzag con un cambio de rasante entreverado en el que el coche despega de las

4 ruedas. La pista carece de guardaraíles y esta rodeada de árboles centenarios por lo que

la prudencia manda, pero el F1 nos tienta con su disponibilidad terrible: en la larga recta el

marcador indica 288 ¡y aun nos queda una marcha por meter!. Pero el valor nos falta: el F1

asusta, transporta al conductor a un mundo desconocido en el que carece de referencias y

hay que replantearselo todo. No esta hecho a la escala... del planeta Tierra. 

No estoy exagerando. En un circuito rápido, un buen piloto apurará sus limites, como paso

en Le Mans donde gano en 1995, pero aquí nos falta espacio y rozando los 300... vemos la

curva. Apurando la frenada dudamos de su eficacia, no porque no sea potente, sino porque

no esta a la altura de la tremenda velocidad a la que nos aproximamos. Pero su estabilidad

es fantástica, su comportamiento noble y levantar el pie en un viraje replantea la trayectoria

sin derrapadas brutales, incluso si aceleramos en una marcha corta la deriva es controlable

por un conductor experto. El cuadro seria idílico si el McLaren contara con mas apoyo a alta

velocidad, no para mejorar su comportamiento extraordinario, sino para transmitir confianza

a un conductor “normal” que intente rodar muy rápido en trayectos largos.

Atención, estamos hablando de detalles pero a ese nivel de precios (o sea de prestaciones)

podemos ser exigentes. En efecto, y volviendo a la carretera, cualquier trayecto nos parece 

corto. En la circulación inglesa, siempre muy densa, nos sorprendemos adelantando a otros

automóviles a velocidades supersónicas, o al menos inconfesables por escrito. Con el F1 la

prisión acecha, pero descuiden también acepta rodar tranquilo y en excelentes condiciones.

A velocidades legales es como cualquier GT, equipado con climatización y la mejor cadena

Hi-Fi del mercado. Su generosa distancia al suelo le permite pasar casi por cualquier parte,

su suspensión es cómoda, su cambio se maneja con un dedo, su dirección con una mano,

y el resto de los mandos se ofrecen con una ergonomía perfecta.

A partir de 2ª el acelerador puede pisarse a tope sin patinar gracias a su motricidad perfecta

y el nivel sonoro es soportable a velocidad constante. La habitabilidad es excelente (para el

conductor, menos para los pasajeros) y McLaren ha pensado incluso en sus equipajes que

caben en unos cofres tras las puertas. Resumiendo, el F1 es un coche civilizado y utilizable

en cualquier circunstancia: Un reproche: la dirección sin asistir y dura en los aparcamientos.

En cuanto al V12, podemos meter las 6 velocidades sin tocar el acelerador porque el par es

fenomenal, y una vez en 6ª pisar a fondo y en unos segundos llegar a su velocidad máxima:

¡¡371 km/h!!. No la hemos alcanzado, faltos de espacio, pero es creíble. Dice su dueño que

cuando vivía en Colonia iba todos los días a Frankfurt en menos de 1 hora, puerta a puerta.

“Sin rozarla alguna vez, añade, ¡era imposible!”.

 

COMPRAR UNO

Si pueden permitírselo ¡enhorabuena! porque su adquisición requiere una pequeña fortuna

(mas de 10 M de € en las ultimas subastas) y unas rentas holgadas para el mantenimiento

(30.000 € la revisión anual y un consumo de 30 l/100 km a velocidades “razonables”). Pero

bueno, no se come caviar porque se tiene hambre ni se bebe champan porque se tiene sed

El F1 es una obra de arte, una cumbre del automovilismo... y una excelente inversión.

 

CONCLUSION
En el mundo hay cosas insuperables: las meninas de Velásquez, el cuerpo de Sofia

Loren, el cocido de mi madre… El McLaren F1 era ya una referencia ¡hace 25 años!

y lo sigue siendo.

 

PRODUCCION                                                                    
F1 (1992-1998) :         64 ej.

F1 LM (1995-1996) :     5 ej.

F1 GTR (1995-1997) : 29 ej.

F1 GT (1997-1997) :     2 ej.

TOTAL :                     100 ej.

 

Texto: JR                                                                   VIDEO  >

CLASICOS y
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BIEN

Diseño compacto y útil

3 plazas + 2 maleteros

¡Comportamiento!

V12 BMW

¡371 km/h!

0-100 3”3

Peso

 

MAL

Mantenimiento

Escasez

Precio

 

© www.clasicosydeportivos.es 

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MCLAREN

F1
(1992 - 1998)

 

MCLAREN F1

MOTOR

Tipo: V12 a 60º Central trasero

Cilindrada: 6064 cm3

Potencia: 610 cv a 7400 rpm

Par: 66,4 mkg a 5600 rpm

Transmisión: Trasera 6 velocidades

CHASIS

Dirección: Cremallera

Suspensión D/T: Independiente

Frenos D/T: Disco

Neumáticos D/T: 235-45/315-45 ZR17

DIMENSIONES

Largo-Ancho-Alto: 4,29-1,82-1,14 m

Peso: 1142 kg

Peso/Potencia: 1,87 kg/cv

PRESTACIONES

Velocidad máxima: 371 km/h

0-1000 m: 19”6

PRECIO

10.000.000 (02/01/2017)

 

El F1 y su reproducción a escala, que

casi cabe en el sitio pensado para las maletas que McLaren ofrecía de serie.

 

Una línea redondeada y compacta sin apenas apéndices aerodinámicos que

los de competición (y el LM) si tenían.

 

 

La posición central del piloto es digna

de un Formula 1 y te permite embarcar

1 pasajero a cada lado. ¡Extraordinario!.

 

 

Las puertas tipo “alas de mariposa”

(como en los Lamborghini...) son lo

mas llamativo del F1 que opta por su relativa discreción para no envejecer.

 

El motor es una joya que pasara a la

historia del automovilismo, tan bello desde el exterior como brutal en su

rendimiento: 610 cv… ¡atmosféricos!.

 

Con las 2 puertas abiertas quedan aun otras 5 por abrir: 2 del motor detrás, 1

del equipo de música delante y otras 2

de los cofres laterales tras las puertas.

Rowan Atkinson's McLaren F1 comes with its own luggage set, a model and a £1600 mat he saw on a visit to the factoryCuadro de texto:  

     
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